lunes, 7 de mayo de 2012

ENRIQUE ESTUARDO. PRINCIPE DE GALES.

Enrique Estuardo. Nació el 19 de febrero de1594 en el castillo de Stirling. Hijo mayor del Rey Jacobo I de Inglaterra y VI de Escocia, y de la Princesa Ana de Dinamarca. A su nacimiento se convirtió en Duque de Rothesay, Conde de Carrick y Barón de Renfrew. Su padre lo puso al cuidado de Alejandro Erskine, Conde de Mar, ya que Jacobo estaba preocupado de que la tendencia de su esposa hacia el catolicismo pudiera afectar a su hijo. Aunque el retiro del niño causó una enorme tensión entre Ana y Jacobo, Enrique permaneció bajo el cuidado de la familia de Mar, hasta 1603, cuando Jacobo se convirtió en Rey de Inglaterra y su familia se mudó al sur. En 1605, Enrique entró en el Magdalen College de Oxford, donde desarrolló su ingenio. Era un joven extrovertido, popular e interesado en los deportes. Sus otros intereses incluían asuntos navales y militares, y los problemas nacionales, de los que a menudo no estaban de acuerdo con su padre. La popularidad del Príncipe subió tanto que amenazó a su padre. Las relaciones entre ambos a veces eran tensas. El Príncipe Enrique fue visto como un heredero brillante y prometedor a los tronos de su padre. Su punto de vista religioso se vio influido por los clérigos de su familia que estaban en gran parte inclinados hacia la tradición del calvinismo politizado. Al Príncipe no le gustaba su hermano menor, Carlos, y se burlaba de él. Tras el ascenso de su padre al trono de Inglaterra en 1603, Enrique se convirtió automáticamente en Duque de Cornualles, y en 1610 en Príncipe de Gales y Conde de Chester, uniendo así los títulos ingleses y escoceses reservados a los Herederos al trono. A la edad de 18 años, el 06 de noviembre de 1612, Enrique falleció a causa de la fiebre tifoidea. Su cuerpo fue sepultado en la Abadía de Westminster. La muerte del Príncipe Enrique fue ampliamente considerada como una tragedia para la nación. Todos los títulos de Enrique automáticamente pasaron a Carlos, que, hasta entonces, había vivido a la sombra de su hermano mayor. Carlos de convirtió en Príncipe de Gales y Conde de Chester cuatro años más tarde. Carlos no estaba tan bien visto como Enrique para gobernar.