miércoles, 18 de abril de 2012

LUIS I DE PORTUGAL.

Luis de Sajonia Coburgo y Gotha y Braganza. Nació El 31 de octubre de 1838 en Lisboa, Portugal. Hijo María II de Portugal y del Rey Consorte Fernando II de Portugal. A su nacimiento recibió el título de Duque de Porto y Viseu. Luís era un hombre culto que escribía poesías vernáculas, pero no tenía ninguna instrucción en el campo político, al cual fue empujado tras las muertes de sus hermanos Pedro V y Fernando en 1861. El 22 de diciembre de 1861 subió al trono de Portugal como Luis I, tras la muerte de su hermano. Luís se casó el 06 de octubre de 1862, con la Princesa María Pía de Saboya, hija del Rey Víctor Manuel II de Italia y de la Archiduquesa María Adelaida de Austria. Ellos nunca se llevaron bien, sobre todo porque tenían personalidades muy diferentes. Juntos tuvieron dos hijos que sobrevivieron a la infancia: Carlos I de Portugal; y el Infante Alfonso de Portugal. El Rey también fue padre de un hijo ilegítimo, nacido en 1874 en Lisboa, un hijo llamado Carlos Augusto. Durante el reinado de Luís, Portugal se sumió en un estancamiento interno dejándola cada vez más lejos de las naciones de Europa occidental en términos de educación pública, estabilidad política, progreso tecnológico y prosperidad económica. En los asuntos coloniales, la bahía de Delgoa fue confirmada como una posesión portuguesa en 1875, mientras que las actividades belgas en el Congo y un ultimátum británico negó a Portugal una posible conexión terrestre entre Angola y Mozambique durante la lucha europea por África. Luís era sobre todo un hombre de ciencia, con una pasión por la oceanografía. Invirtió grandes cantidades de su fortuna en la financiación de barcos de investigación para recoger muestras en los océanos del mundo. Fue el responsable de la creación de uno de los primeros acuarios del Mundo, Aquário Vasco da Gama en Lisboa, que aún está abierto al público con su vasta colección de formas de vida marítima, incluyendo un calamar de 10 metros de largo. Su amor por las ciencias fue heredado por sus dos hijos. El Rey murió el 19 de octubre de 1889 en Cascais, Portugal, a los 50 años de edad.