sábado, 7 de abril de 2012

INFANTE JOSE FRANCISCO DE PORTUGAL. PRINCIPE HEREDERO.

José Francisco de Braganza. Nació el 20 de agosto de 1761 en el Palacio de Ajuda, Lisboa, Portugal. Hijo de los futuros reyes de Portugal María I y Pedro III. Su madre, María Francisca Isabel de Braganza, era la hija y heredera del Rey de Portugal José I; como parte de un acuerdo familiar la habían casado con su propio tío Pedro de Braganza, hermano de su padre, para garantizar la continuidad dinástica de la Dinastía de los Braganza ante el hecho de que ella era la primera mujer que iba a heredar la corona del país. José Francisco fue nombrado Príncipe de Beira por su abuelo, el Rey, siendo el primer hombre en recibir ese título. Siguiendo la tradición familiar el 21 de febrero de 1777 José Francisco contrajo matrimonio con su propia tía, María Francisca de Braganza, de 15 y 30 años de edad respectivamente. Apenas tres días después de su boda, el 24 de febrero de 1777, su abuelo materno el Rey José I murió; y sus padres se convirtieron en reyes con los títulos de María I y Pedro III. Por su parte José Francisco se convirtió en Príncipe de Brasil y Duque de Braganza, que eran los títulos oficiales del heredero de la corona de Portugal. José Francisco murió prematuramente con apenas veintisiete años de edad el 11 de septiembre de 1788; su muerte se debió a la viruela y ocurrió en Lisboa. Fue sepultado en el Panteón de los Braganza en São Vicente de Fora. Su temprana muerte le impidió llegar a convertirse en Rey de Portugal; además, como no había tenido hijos de su matrimonio con su tía María Francisca Benedita, la sucesión a la Corona pasó a su hermano menor Juan María de Braganza que de inmediato se convirtió en Príncipe de Brasil y Duque de Braganza y muchos años después se convertiría en Rey de Portugal como Juan VI. La muerte de José Francisco también contribuyó a que su madre, la Reina María I, perdiera la razón y cayera en la locura en la que estuvo sumida hasta su muerte. La esposa de José Francisco murió más de cuarenta años después de la muerte de su marido.