viernes, 27 de abril de 2012

ENRIQUE VII DE INGLATERRA.

Enrique Tudor. Fundador de la Dinastía de los Tudor. Nació el 28 de enero de 1457 en el castillo de Pembroke, Gales. Hijo de Edmundo Tudor y de Margarita Beaufort. Edmundo Tudor, era hijo de Owen Tudor y de Catalina de Francia, Catalina de Valois, viuda del Rey Enrique V. Owen fue capturado por miembros de la Casa de York durante las guerras de las Dos Rosas, muriendo un par de meses antes del nacimiento de su hijo, el 01 de noviembre de 1456. Margarita Beaufort era la nieta de Juan Beaufort, medio-hermano del Rey Enrique IV. Si bien Enrique era, por parte de su madre, descendiente de Reyes de Inglaterra, en este caso la ascendencia era ilegítima: Juan Beaufort era hijo natural, y aunque fue posteriormente declarado "legítimo" durante el reinado de Ricardo II, tras el matrimonio de sus padres Juan de Gante y Catalina de Roet-Swynford, una ley decretada por Enrique IV impedía el ascenso de ningún Beaufort al trono inglés. Por otra parte, el matrimonio entre Owen Tudor y Catalina de Francia se realizó en contra de un decreto del Consejo Real durante la minoría de edad de Enrique VI. No obstante, en la convulsa situación de la Inglaterra de Ricardo III, esta ascendencia era suficiente para luchar por el trono inglés, habida cuenta de la impopularidad de Ricardo, que había reemplazado a Eduardo V y Ricardo, hijos de su hermano Eduardo IV. Debido a la persecución de la Casa de York, la familia de Enrique pronto abandonó Gales por Bretaña, donde fueron acogidos por el Duque de Bretaña, Francisco II. En Bretaña creció y se educó Enrique como uno de los candidatos de la Casa de Lancaster al trono ocupado en ese momento por la Casa de York. En 1483 abandonó Bretaña para unirse a la rebelión de su primo Enrique Stafford, Duque de Buckingham contra Ricardo III; sin embargo, la victoria de este último forzó a Enrique a huir precipitadamente a Bretaña, buscando de nuevo el amparo del Duque. Francisco II intentando ingresar al Ducado le ofreció a Enrique VII comprometerse con su hija Ana de Bretaña para obtener una alianza, pero el matrimonio no le interesaba. En 1485, tras recibir apoyo financiero del Duque, y habiéndose asegurado un cierto apoyo galés, Enrique lanzó una nueva rebelión al desembarcar de nuevo en Gales; Ricardo III salió al encuentro de Enrique, pero, debido a la traición de ciertos nobles, su ejército fue incapaz de ganar la batalla de Bosworth, en la que el propio Ricardo luchó con valentía y murió el 22 de agosto de 1485. Tras la batalla de Bosworth, Enrique se convirtió en Rey de Inglaterra con el nombre de Enrique VII y acabó con las guerras de las Dos Rosas. En política interior, los esfuerzos de Enrique se centraron en afianzar su posición en el trono tanto económica como dinásticamente. No pudiendo recurrir al Parlamento, al ser un Rey nuevo e impopular, utilizó al máximo los impuestos ya existentes, incluso aquellos que habían caído en desuso, esforzándose particularmente en recaudar impuestos a los nobles. Para mejorar sus finanzas también se apropió de las tierras de aquellos nobles que habían fallecido durante las guerras de las Dos Rosas o habían apoyado a Ricardo. Enrique era miembro de la Casa de Lancaster, se casó el 18 de enero de 1486, en la catedral de Westminster, con Isabel de York, hija del Rey Eduardo IV, tal como la madre de Enrique, Margarita Beaufort, y la madre de Isabel, Isabel Woodville, habían acordado años antes. Este matrimonio supuso la unión de las casas de Lancaster y de York, hablándose a partir de entonces de la Dinastía de los Tudor, por Owen Tudor, el abuelo paterno de Enrique. De dicho matrimonio nacieron siete hijos: Arturo, creado Duque de Cornualles al nacer, pero proclamado Príncipe de Gales en 1489, casado con Catalina de Aragón; Margarita, casada sucesivamente con el Rey Jacobo IV de Escocia, con Archibald Douglas, VI Conde de Angus y Regente de Escocia, y con Enrique Estuardo, Lord Methven; Enrique VIII, Duque de York, a la muerte de su hermano mayor se convierte en el heredero del trono; Isabel; María, casada primero con el Rey Luis XII de Francia, y luego con Charles Brandon, Duque de Suffolk; Edmundo, Duque de Somerset; y Catalina. Aún tras la boda aparecieron dos pretendientes de la Casa de York: Lambert Simnel y Perkin Warbeck, que Enrique hubo de vencer para conservar el trono. Lambert Simnel, un niño que, según John de la Pole, Conde de Lincoln y heredero designado de Ricardo III, era en realidad Eduardo Plantagenet, Conde de Warwick y primo de Eduardo V, que había logrado escapar de la torre de Londres, donde Enrique lo había encerrado, fue el primero de estos pretendientes. Enrique venció a los rebeldes en la batalla de Stoke, perdonando la vida a Lambert, que se convirtió en sirviente de la casa real. El verdadero Eduardo, Conde de Warwick siguió preso en la torre de Londres, hasta que fue ejecutado en 1499. Perkin Warbeck, un holandés que afirmaba ser Ricardo de Shrewsbury, hermano de Eduardo V, fue el segundo de estos pretendientes. Desembarcó en Irlanda en 1491, pero al no contar con apoyos suficientes huyo a Francia, donde recibió apoyo de la familia real. Volvió a desembarcar en 1495, esta vez en Inglaterra, pero fue rápidamente vencido y huyo a Escocia, donde el Rey Jacobo IV de Escocia lo casó con su prima Catalina Gordon. Para apoyar al pretendiente, los escoceses invadieron Inglaterra en 1496, pero hubieron de retirarse al no encontrar apoyos para su candidato al trono. Por último, Perkin lideró una última revuelta en 1497, durante la que fue capturado, para ser ejecutado en 1499, junto a Eduardo. Aunque Enrique ascendió al trono con apoyo francés, su política exterior, sin ser claramente anti-francesa, intentaba debilitar la influencia de este país. En política exterior, el mayor activo del Rey eran sus descendientes: su hijo Arturo se casó con Catalina de Aragón, y al fallecer éste, Enrique logró aprobación papal para un nuevo matrimonio de Catalina, esta vez con su hijo Enrique, el futuro Enrique VIII. Su hija Margarita se casó con Jacobo IV de Escocia, en un intento de alejar de este país la influencia francesa, mientras que su otra hija, María, se casó primero con el Rey Luis XII de Francia y después con Charles Brandon, Duque de Suffolk. Trágicamente, Enrique tuvo que sufrir, primero, la muerte de Arturo, su adorado hijo mayor y heredero, a causa de unas fiebres, el 02 de febrero de 1502, y al año siguiente, el 11 de febrero de 1503, la de su mujer Isabel de York, por complicaciones durante el parto de su hija menor, Catalina, que también falleció inmediatamente. El Rey nunca se recuperó de este dolor, falleciendo en el palacio de Richmond, el 21 de abril de 1509, a los 52 años de edad. Fue sepultado en la abadía de Westminster, y su hijo Enrique VIII le sucedió pacíficamente.