martes, 20 de diciembre de 2011

INFANTA MARÍA ANA DE PORTUGAL. GRAN DUQUESA CONSORTE DE LUXEMBURGO.

María Ana de Braganza. Nació el 13 de julio de 1861 en el palacio de Bronnbach, Baden-Württemberg, Alemania Occidental. Hija del Rey Miguel I de Portugal y de la Princesa Adelaida de Löwenstein-Wertheim-Rosenberg. Al momento de su nacimiento, su padre había sido exiliado, y la familia vivía en calidad de invitados en el imperio austro-húngaro. A pesar de su precaria situación, las hijas de Miguel hicieron buenos matrimonios, con Soberanos reinantes o jefes de dinastías depuestas de Europa. Ana María se casó el 21 de junio de 1893 en el palacio Fischhorn, Zell am See, con el futuro Gran Duque Guillermo IV de Luxemburgo, entonces Príncipe Heredero del Gran Ducado de Luxemburgo, hijo de Adolfo I, Gran Duque de Luxemburgo, y de la Princesa Adelaida de Anhalt-Dessau. La pareja acordó que los niños se criarían en la fe católica, religión de la inmensa mayoría de la población de Luxemburgo. La pareja tuvo seis hijas: María Adelaida, Gran Duquesa de Luxemburgo; Carlota, Gran Duquesa de Luxemburgo, casada con el Príncipe Félix de Borbón-Parma; la Princesa Hilda, casada con Adolfo, X Fürst zu Schwarzenberg; la Princesa Antonia, casada con el Príncipe Ruperto de Baviera; la Princesa Isabel, casada con el Príncipe Luis Felipe de Thurn y Taxis; y la Princesa Sofía, casada con el Príncipe Ernesto de Sajonia. Guillermo se convirtió en el Gran Duque de Luxemburgo, tras la muerte de su padre el 17 de noviembre de 1905. Debido a que Guillermo IV, era el último varón agnado de la Casa de Nassau, declaró a sus hijas como sus sucesoras, siendo María Adelaida confirmada como Heredera el 10 de julio de 1907. Tras la muerte de su padre, se convirtió en la Primera Gran Duquesa de Luxemburgo. La Gran Duquesa Ana María se convirtió en la Regente de su marido durante su enfermedad terminal, desde 19 de noviembre de 1908 hasta el 15 de febrero de 1912, y luego Regente de su hija, la Gran Duquesa María Adelaida, durante su minoría desde el 25 de febrero de 1912 hasta el 18 junio de 1912. La Gran Duquesa viuda, murió en el exilio en Nueva York, el 31 de julio de 1942, a los 80 años de edad. Su familia se encontraba en Estados Unidos, debido a la invasión nazi de Luxemburgo durante la Segunda Guerra Mundial.