martes, 13 de septiembre de 2011

PRINCIPE FEDERICO FERNANDO DE DINAMARCA. PRINCIPE HEREDERO DE DINAMARCA Y NORUEGA.

Federico Fernando de Oldenburg. Nació el 22 de noviembre de 1792 en el palacio de Christiansborg, Copenhague, Dinamarca. Hijo menor del Príncipe Heredero Federico de Dinamarca y Noruega, y de la Duquesa Sofía Federica de Mecklemburgo-Schwerin, siendo por lo tanto nieto del Rey Federico V de Dinamarca y Noruega. Su tío, el Rey Cristian VII era mentalmente inestable, por lo que su padre actuó como Regente tras la caída de Johann Friedrich Struensee en 1772. Sin embargo, luego del golpe de 1784, el Príncipe Heredero perdió sus influencias en la corte. De todos modos el nuevo Rey no tenía hijos sobrevivientes, por lo que Federico Fernando y su padre, estaban en la línea inmediata de sucesión al trono. Cuando el palacio de Christiansborg fue destruido por un incendio en 1794, el joven Príncipe y su familia se trasladó a Palacio de Amalienborg, donde fue criado, pasando los veranos en el palacio de Sorgenfri. Fernando se casó en el palacio de Frederiksberg el 01 de agosto de 1829 con su prima hermana, la Princesa Carolina de Dinamarca, hija mayor del Rey en ejercicio Federico VI de Dinamarca, y de la Princesa María Sofía de Hesse-Kassel. Cuando Federico VI murió en 1839, a causa de la ley sálica, Carolina no pudo acceder al trono, que fue heredado por su pariente masculino más cercano, su cuñado y hermano mayor de Fernando, el Príncipe Cristian Federico. El número de miembros masculinos de la Casa Real era tan reducido que el propio Fernando se convirtió en Heredero al trono, tras la muerte de su hermano, Cristian VIII en 1848. Fernando murió el 29 de junio de 1863 en Copenhague, Dinamarca, a los 70 años de edad. Si hubiera vivido cinco meses más, habría sobrevivido a su sobrino, el Rey Federico VII y convertido en Rey de Dinamarca. Su muerte sin descendencia contribuyó a la pronta extinción de la rama principal de la Casa Real danesa, lo que provocó la segunda guerra de Schleswig. De haber subido al trono se hubiera roto la tradición de los Reyes daneses quien alternativamente se llamaron Cristian y Federico desde el siglo XVI.