martes, 7 de junio de 2011

INFANTE ANTONIO DE ESPAÑA. DUQUE DE GALLIERA.

Antonio de Orleans-Borbón. Nació el 23 de febrero de 1866 en Sevilla, España. Hijo del Príncipe Antonio de Orleans, Duque de Montpensier y de la Infanta Luisa Fernanda de España. Antonio nació en Sevilla, poco antes del final del reinado de su tía, la Reina Isabel II de España. Debido a la Revolución Gloriosa de 1868 que expulsó a su familia de España, pasó la mayor parte de su infancia en el extranjero. Sin embargo, su padre ambicioso y liberal, mantenía relaciones con los revolucionarios que lo obligó a huir de su país de adopción. De hecho, el levantamiento fue preparado con su dinero y por tanto esperaba ser elegido Rey como compensación. Sin embargo, el intento fracasó y el destierro de la Casa de Orleans fue confirmado por el gobierno interino español. En diciembre de 1874, el golpe de Estado del General Arsenio Martínez Campos permitió la restauración de la Monarquía española y el joven Alfonso XII fue nombrado Rey tras la renuncia de su madre. Unos meses más tarde, los Orleans fueron perdonados y Antonio regresó con su familia a Sevilla, instalándose en el Palacio de San Telmo. En 1878, el Rey Alfonso XII se casó con la hija mayor de Antonio, Mercedes, consolidando la reconciliación entre los Orleans y los Borbones. El 06 de marzo de 1886 en Madrid, Antonio se casó con su prima la Infanta Eulalia de España, la hija de la Reina Isabel II de España y de Francisco, Duque de Cádiz. De dicho matrimonio nacieron tres hijos: Alfonso, Infante de España y Duque de Galliera; Luís Fernando, Infante de España; y Roberta, Infanta de España. Su matrimonio le dio la oportunidad a Antonio de jugar un papel oficial en la corte de Madrid. En 1892, viajó junto a su esposa a Cuba y a Estados Unidos para las celebraciones del 400 aniversario del descubrimiento de América por Cristóbal Colón. Antonio, sin embargo, era voluble y extravagante, mientras que su esposa era una mujer fuerte y culta que se negó a ser humillada por su marido. Se separaron poco después de su regreso a España. El 31 de mayo de 1901, firmaron una separación legal ante el Cónsul General de los españoles en París, Francia. En 1895, el Rey Umberto I de Italia reconoció Antonio como el Heredero del título de Duque de Galliera. En 1900, Antonio conoció a María Luisa Le Manac'h, viuda de Simon Guggenheim, en el Hotel Savoy de Londres, Inglaterra. Inmediatamente seducido por la joven bretona, Antonio inició un nuevo romance. Sin embargo, Antonio no podía permanecer fiel incluso a su amante, y en 1906 se cansó de la mujer a la que había introducido gradualmente en la alta sociedad. Antonio no pudo salir ileso de dicha relación, ya que su amante, furiosa por haber sido abandonada, le rompió algunos dientes con un golpe de su paraguas. Durante estos años, Antonio vivió un estilo de vida caro, dilapidando la fortuna familiar, mientras que su ex-esposa vivía en una relativa pobreza. En 1919, su gasto excesivo le obligó a vender sus tierras en su Ducado italiano. Antonio murió en la absoluta pobreza el 24 de diciembre de 1930 en París, Francia. Sus restos fueron trasladados al Panteón de los Príncipes en El Escorial.