martes, 14 de diciembre de 2010

REY FEDERICO GUILLERMO III DE PRUSIA.


Federico Guillermo de Hohenzollern. Nació el 03 de agosto de 1770 en Potsdam, Prusia. Hijo del Rey Federico Guillermo II de Prusia y de la Princesa Federica Luisa de Hesse-Darmstadt. Fue considerado un niño tímido y reservado, cuya educación quedó en manos de tutores. Pasó parte del tiempo viviendo en Paretz, la finca de un viejo soldado, el Conde Hans von Blumenthal. Federico Guillermo fue feliz en ese lugar, por ello en 1795 lo compró y convirtió en un refugio de caza real. Era melancólico, piadoso y honesto. Como soldado logró el grado de Teniente en 1784, y Coronel en 1790, participando en las campañas contra Francia de 1792-1794. El 24 de diciembre de 1793 en Berlín, Prusia, Federico Guillermo se casó con la Duquesa Luisa de Mecklemburgo-Strelitz, hija del Gran Duque Carlos II de Mecklemburgo-Strelitz y de la Princesa Federica de Hesse-Darmstadt. La pareja vivió felizmente en Kronprinzenpalais. De dicho matrimonio nacieron 10 hijos: hija nacida muerta; Federico Guillermo IV de Prusia, casado con la Princesa Isabel de Baviera; Guillermo I de Prusia, casado con la Princesa Augusta de Sajonia-Weimar-Eisenach; Carlota, casada con el Emperador Nicolás I de Rusia; Federica; Carlos, casado con la Princesa María de Sajonia-Weimar-Eisenach; Alejandrina, casada con el Gran Duque Pablo de Mecklemburgo-Schwerin; Fernando; Luisa, casado con el Príncipe Federico de los Países Bajos; y Alberto, casado con Mariana de los Países Bajos, y luego con Rosalia von Rauch. Federico subió al trono el 16 de noviembre de 1797 como Federico Guillermo III de Prusia. Inmediatamente redujo gastos, despidió los ministros de su padre y reformó las leyes más opresivas del último reinado. Era un Rey muy desconfiado en cuanto a delegar tareas. Disgustado con la depravación moral de la Corte de su padre (tanto por intrigas políticas como sexuales), se dispuso a restaurar la moral de su Dinastía. Al principio, el Rey y sus asesores trataron de seguir una política de neutralidad en las Guerras Napoleónicas. A pesar de que logró mantenerse fuera de la Tercera Coalición en 1805, con el tiempo Federico Guillermo fue influenciado por la actitud beligerante de la Reina, quien dirigió a Prusia a la guerra en octubre de 1806. El 14 de octubre de 1806, en la Batalla de Jena-Auerstädt, los franceses derrotaron al ejército prusiano liderado por Federico Guillermo, lo que provocó la desintegración del ejército prusiano. La familia real huyó a Memel, Prusia Oriental, donde cayeron bajo la misericordia del Emperador Alejandro I de Rusia (quien, se rumoreaba, se había enamorado de la Reina Luisa). Tras la derrota en la guerra, Napoleón trató a Prusia con mucha rudeza, a pesar de la entrevista personal entre la Reina y el Emperador francés. Prusia perdió muchos de sus territorios polacos, así como todos los territorios al oeste del Elba, y tuvo que pagar una gran indemnización y permitir que tropas francesas ocuparan los principales puntos fuertes dentro del Reino. A pesar de la ineficacia del Rey para dirigir su país, varios ministros reformistas, se dedicaron a reformar la administración y el ejército de Prusia, con el apoyo de la Reina. En 1813, tras la derrota de Napoleón en Rusia, Federico Guillermo se volvió contra Francia y firmó una alianza con Rusia en Kalisz, aunque tuvo que huir de Berlín, todavía bajo ocupación francesa. Las tropas prusianas desempeñaron un papel clave en las victorias de los aliados en 1813 y 1814, y el mismo Rey viajó con su ejército junto con los Emperadores Alejandro de Rusia y Francisco de Austria. En el Congreso de Viena, los ministros del Rey obtuvieron un gran éxito al lograr importantes territorios para Prusia, aunque fracasaron en su deseo de anexar Sajonia. Luego de la Guerra, Federico Guillermo abandonó las promesas que había hecho en 1813 de dotar a Prusia con una Constitución. El Rey Federico Guillermo III de Prusia murió el 07 de junio de 1840 en Berlín, Prusia, a los 69 años de edad. Su hijo mayor, Federico Guillermo IV, le sucedió.