viernes, 22 de octubre de 2010

200 AÑOS DE LOS BERNADOTTE EN EL TRONO DE SUECIA.


Dinastía de los Bernadotte. Copenhague, Dinamarca, 20 de octubre de 2010. La Casa Real sueca celebró hoy con un acto conmemorativo los 200 años de la llegada a Suecia del Mariscal francés Jean Baptiste Bernadotte para convertirse en Heredero a la Corona y fundar luego la Dinastía que rige desde entonces el país. Los Reyes Carlos XVI Gustavo y Silvia de Suecia, acompañados por los Príncipes Herederos Victoria y Daniel y el Príncipe Carlos Felipe, cruzaron en barco el corto trayecto desde Helsingborg a la danesa Helsingør, donde los esperaban la Reina Margarita II de Dinamarca y su hermana, la Princesa Benedicta. La gran ausente fue la Princesa Magdalena de Suecia que acude a pocos eventos sociales desde que rompió su compromiso matrimonial en abril pasado, y permanece estas últimas semanas en Estados Unidos, donde trabaja para la ONG de ayuda a los niños Childrenhood, que dirige su madre. La comitiva se dirigió a la antigua sede del Consulado sueco, donde Bernadotte renegó del catolicismo para convertirse al luteranismo. Tras celebrar un almuerzo, la realeza danesa y sueca regresaron de nuevo a Helsingborg, emulando el viaje que justo hace 200 años hizo el Mariscal napoleónico, para continuar los actos que conmemoran el nacimiento de la Dinastía que lleva su apellido. A Bernadotte, quien años antes había dirigido una fracasada expedición contra Suecia, le fue ofrecido el trono sueco en 1810, dado que el Rey Carlos XIII, de la Dinastía Holstein-Gottorp, no tenía descendencia. Bernadotte accedió al trono el 05 de febrero de 1818 y gobernó Suecia y Noruega, entonces bajo la Corona sueca, hasta su muerte el 08 de marzo de 1844 como Carlos XIV Juan de Suecia y Carlos III de Noruega. Cientos de personas se congregaron en ambas ciudades para saludar a la distinguida comitiva pese a la lluvia y el frío. Este es el primer viaje oficial al extranjero junto al resto de los miembros de la Familia Real sueca que realiza el Príncipe Daniel, Duque de Vastergötland. El joven se mostró en un discreto segundo plano, mientras que la Princesa Victoria acaparó en Helsingborg la mayoría de los gritos y ovaciones, a los que la Heredera respondió con su habitual simpatía.