sábado, 10 de julio de 2010

GRAN DUQUE LEOPOLDO I DE BADEN.


Leopoldo de Zähringen. Nació el 29 de agosto de 1790 en Karlsruhe, Alemania. Hijo del Margrave Carlos Federico de Badén con Luisa Carolina, Baronesa von Geyersberg Geyer. Como Luisa no pertenecía a una Casa Real, el matrimonio fue declarado morganático y los hijos resultantes fueron excluidos del trono. Luisa y sus hijos recibieron el título de Barón y Baronesa. Luego de las Guerras Napoleónicas, Carlos Federico fue elevado al título de Príncipe Elector del Sacro Imperio Romano Germánico. Tras la disolución del Sacro Imperio Romano Germánico en 1806, tomó el título de Gran Duque de Badén. Como existían muchos descendientes del primer matrimonio de Carlos Federico con la Princesa Carolina de Hesse-Darmstadt, nadie esperaba que los niños de su segundo matrimonio pudieran acceder al trono. Por tal motivo Leopoldo siguió una carrera como oficial en el ejército francés. A partir de 1817, la situación de los niños de su segundo matrimonio cambió, cuando se hizo evidente que la línea sucesoria del primer matrimonio se extinguiría. La Dinastía se enfrentó a un grave problema sucesorio, ya que existía un acuerdo, por medio del cual Baden sería heredada por los Reyes de Baviera en caso de extinguirse la línea masculina de los Zähringen. Para salvar su Dinastía de la extinción, el Gran Duque Carlos II de Badén necesitaba encontrar una manera de preservar la línea de los Zähringen. Por ello, en 1817 Carlos emitió una nueva ley de sucesión en la que todos los hijos del Gran Duque Carlos Federico I de Badén con su segunda esposa se convertirían en Príncipes y Princesas de Badén con todos los derechos dinásticos. Leopoldo se convirtió en Su Alteza Gran Ducal, el Príncipe Leopoldo de Badén y segundo en la línea de sucesión al trono, tras el Príncipe Luis. En 1818, Carlos II concedió una Constitución liberal a la población de Badén. Esta Constitución garantizaba los derechos sucesorios de los hijos de Luisa Carolina Geyer von Geyersberg. Por último, el 10 de julio de 1819, pocos meses después de la muerte de Carlos, las grandes potencias europeas (Gran Bretaña, Francia, Austria, Rusia y Prusia) se unieron a Baviera y a Badén en el Tratado de Frankfurt, reconociendo la nueva sucesión al trono de Badén. El Gran Duque Carlos II de Badén murió el 08 de diciembre de 1818, siendo sucedido por Luis I de Badén. Para mejorar aún más el estado de su medio hermano y heredero, Luis arregló el matrimonio del Príncipe Leopoldo con su sobrina nieta, la Princesa Sofía de Suecia, hija del ex Rey Gustavo IV Adolfo de Suecia y de la Princesa Federica de Badén. La indiscutible sangre real de Sofía, ayudaría a compensar el matrimonio morganático de los padres de Leopoldo. Cuando el Gran Duque Luis I de Badén murió el 30 de marzo de 1830, fue sucedido por el Gran Duque Leopoldo I de Badén. El 25 de julio de 1819 en Karlseuhe, Alemania, se llevó a cabo la boda. De dicho matrimonio nacieron 8 hijos: Alejandrina, casada con el Duque Ernesto II de Sajonia-Coburgo-Gotha; Luis; Gran Duque Luis II de Badén; Gran Duque Federico I de Badén, casado con la Princesa Luisa de Prusia; Luis Guillermo, General Prusiano; Carlos, casado con Rosalía von Beust; María, casada con el Príncipe Ernesto de Leiningen; y Cecilia, conocida como Olga Feodorovna, casada con el Gran Duque Miguel Nicoalevich de Rusia. El Gran Duque Leopoldo I de Badén murió el 24 de abril de 1852 en Karlsruhe, Badén.