martes, 24 de noviembre de 2009

PRINCIPE PABLO DE WÜRTTEMBERG.


Pablo de Württemberg. Nació el 19 de enero de 1785 en San Petersburgo, Rusia. Cuarto hijo y segundo varón del Rey Federico I de Württemberg y de la Duquesa Augusta de Brunswick-Wolfenbüttel. Poco tiempo después de su nacimiento, su madre se separó de su padre durante su estancia en la Corte de Catalina II de Rusia. Augusta murió en el exilio en Reval (hoy Tallin, Estonia) en 1788. En 1797, su padre se casó con Princesa Carlota de Inglaterra, hija del Rey Jorge III de Inglaterra. Su madrastra supervisó la educación de Pablo y de sus dos hermanos sobrevivientes, Guillermo y Catalina. Carlota consideraba a Pablo como un joven gracioso y agradable. Sin embargo, con el tiempo fue cambiando su opinión. El 28 de septiembre de 1805 en Ludwigsburg, Alemania, el Príncipe Pablo de Württemberg se casó con la Princesa Catalina de Sajonia-Hildburghausen, segunda hija del Duque Federico de Sajonia-Hildburghausen y de la Duquesa Carlota de Mecklemburgo-Strelitz. De dicho matrimonio nacieron cinco hijos: Federica, Federico, Pablo, Paulina y Augusto. A través de su hija Paulina, Pablo es uno de los antepasados de las actuales Casas Reales de Bélgica, Dinamarca, Holanda, Luxemburgo, Noruega y Suecia. En 1815, Pablo se mudó de su casa en Stuttgart, Alemania, a París, Francia, dejando a su esposa y a sus hijos, pero llevándose consigo a sus hijas mujeres. Allí llevó una vida relativamente modesta, pero con frecuencia en compañía de intelectuales como George Cuvier. La familia del Príncipe no estaba de acuerdo con su accionar y le ordenaron regresar a Württemberg, pero él se negó. En París, tuvo dos hijas ilegítimas con sus amantes. Poco tiempo después de la muerte de su esposa en 1847, Pablo viajó a Inglaterra con su amante Magdalena de Creux, casándose en la iglesia parroquial de San Nicolás, Brighton, Sussex, el 26 de abril 1848. Su hija Paulina Madeleine Jiménez, quien había nacido en París, el 03 de marzo de 1825, se convirtió en la Condesa de Hohenfelsen en 1841. El Príncipe Pablo de Württemberg murió el 16 de abril de 1852 en París, Francia, a los 67 años de edad.