lunes, 2 de noviembre de 2009

LA FISCALIA RUSA REHABILITA A AYUDANTES Y CRIADOS DE LA FAMILIA DEL ÚLTIMO ZAR DE RUSIA.


Dinastía de los Romanov. La fiscalía general de Rusia anunció hoy la rehabilitación de 52 ayudantes y criados de la familia del último Zar, Nicolás II Alexandrovich Romanov, como víctimas de las represiones políticas de los bolcheviques. De esta forma, la fiscalía satisfizo la petición interpuesta en julio pasado por la Jefe de la Casa Imperial de Rusia, la Gran Duquesa María Vladimirovna Romanova, aseguró hoy su abogado, German Lukiánov, según la agencia Interfax. Entre esas 52 personas, varias fueron también ejecutadas, al igual que la esposa e hijos del Emperador, mientras otros fueron encarcelados o vieron cercenados sus derechos y libertades. "Esas personas fueron víctimas del totalitarismo del estado soviético", dijo Lukiánov. Entre los rehabilitados se encuentran el médico de Nicolás II, Yevgueni Botkin, los criados Aloizy Truppa y Anna Demidova y el cocinero Iván Jaritonov. En junio pasado la fiscalía rehabilitó al hermano menor de Nicolás II, el Gran Duque Mihail Romanov, arrestado por los bolcheviques, deportado a la ciudad de Perm y fusilado el 13 de junio de 1918. Además, rehabilitó a los Grandes Duques Elizaveta Fiódorovna (hermana de la Zarina Alejandra) y Serguéi Mijáilovich, y a los Príncipes de la Sangre Imperial Ioann Konstantínovich, Konstantín Konstantínovich e Ígor Konstantínovich. Los cinco fueron detenidos y encarcelados por los bolcheviques en la localidad de Alapáyevsk, en los Urales, en verano de 1918 y ejecutados al ser arrojados vivos en una mina el 18 de julio de ese año. Tras varios años de negativas, la Justicia rusa reconoció en octubre de 2008 a Nicolás II, a su esposa Alejandra y a sus cinco hijos -las Grandes Princesas Olga, Tatiana, María y Anastasía y al Heredero de la corona, el Zarevich Alexéi- como víctimas de represiones y dispuso su rehabilitación. Nicolás II, su esposa y sus cinco hijos fueron ejecutados en un sótano de la casa Ipatiev, en la ciudad de Yekaterimburgo (Urales), el 17 de julio de 1918, y sus cuerpos destruidos y enterrados en un bosque. Los restos atribuidos al Zar, su esposa y tres de sus hijos fueron hallados en 1979 y, tras ser identificados, sepultados en San Petersburgo en 1998, en presencia del entonces presidente ruso, Borís Yeltsin, y representantes de casas reales. El año pasado unos arqueólogos rusos hallaron también los restos del Zarévich Alexéi y de la Gran Princesa María, que están siendo sometidos a pruebas genéticas antes de recibir sepultura junto al resto de la familia imperial.