martes, 7 de julio de 2009

JOSEFINA DE LEUCHTENBERG. REINA CONSORTE DE SUECIA.


Josefina de Leuchtenberg. Nació el 14 de marzo de 1807 en Milán, Italia. Hija de Eugenio de Beauharnais, primer Duque de Leuchtenberg y de la Princesa Augusta de Baviera. Su abuela paterna era Josefina Tascher de La Pagerie, primera esposa del Emperador Napoleon I de Francia. Al nacer recibe por orden de Napoleón el título de Princesa de Bolonia y posteriormente recibió adicionalmente el título de Duquesa de Galliera. El 19 de junio de 1823 en Estocolmo, Suecia, la Princesa Josefina contrajo matrimonio con el Oscar, Heredero al Trono de Suecia. De dicho matrimonio nacieron cuatro hijos: Carlos XV de Suecia, Gustavo, Oscar II de Suecia, Eugenia y Augusto. Seis días luego de su llegada a Suecia, su segundo nombre “Napoleona” fue eliminado debido a que Suecia había luchado contra la Francia de Napoleón I. Ella había llevado consigo varias piezas joyas de su abuela paterna que aún hoy están en posesión de las Casas Reales de Suecia y de Noruega. Josefina disfrutaba de la jardinería, la pintura, y de participar en obras caritativas. En 1824, el joven Príncipe Heredero visitó Noruega, quedándose un tiempo en Oslo a fin de fortalecer la Monarquía. Su matrimonio fue al principio muy feliz, ya que compartían el interés por la cultura y tenían una similar personalidad. Posteriormente su esposo le fue infiel, cosa que Josefina no sabía. Luego de que ella descubriera el adulterio de su marido, quedó tan herida que nunca más se sintió feliz. En 1835, la pareja comenzó un período de 10 años de separación matrimonial, aunque no fue algo oficial. Como la Princesa provenía de una familia católica, se dedicó, entre otras cosas, a difundir la fe católica en Suecia. En 1844, Josefina se convirtió en Reina de Suecia y Noruega, tras el ascenso al trono de su esposo, el Rey Oscar I de Suecia y Noruega. Fue coronada en Suecia el 28 de septiembre de 1844, pero no en Noruega. En Noruega, hubo oposición a la coronación de una católica, pero la versión oficial fue que la ceremonia era innecesaria, porque la Reina no tenía ninguna posición en la Constitución noruega. Josefina fue muy popular tanto en la Corte como entre el pueblo. Aunque siguió siendo una ferviente católica su popularidad no cayó por eso. Era descripta como encantadora, hermosa y de gran dignidad. Como Princesa de la corona, se involucraba en política mediando entre su marido y su suegro. La relación con su marido mejoró cuando éste subió al trono, siendo fiel y mejorando la relación. Se la catalogó como la asesora personal de su marido debido a que ejerció gran influencia en varios asuntos de suma importancia de política internacional. Se cree que fue la impulsora de las leyes de igualdad de herencia para hombres y mujeres de 1845, reformas de las cárceles y de la asistencia social. La Reina Josefina de Suecia murió en Estocolmo el 07 de junio de 1876 a la edad de 69 años. Se llevó a cabo un funeral católico. Sus últimas palabras fueron "Me voy a casa ahora. Estoy muy contenta."