jueves, 2 de julio de 2009

GRAN PRINCIPE GUEORGUI ALEXANDROVICH DE RUSIA.


Gueorgui Alexandrovich Romanov. Nació el 09 de mayo de 1871 en Tsarskoe Selo, Rusia. Tercer hijo de Alejandro III de Rusia y de la Princesa Dagmar de Dinamarca, llamada María Feodorovna. Gueorgui recibió su nombre en honor al hermano menor de su madre, Jorge I de Grecia. Al momento de su nacimiento su padre era el Tsarevich y Heredero al Trono de Rusia. Durante su infancia, Gueorgui era mucho más saludable que su hermano mayor Nicolás, futuro Emperador Nicolás II de Rusia. Podría ser descrito como un típico Romanov. Gueorgui era alto, hermoso y divertido. Era muy travieso y la debilidad de su madre, consiguiendo de ella todo lo que pidiera. Al igual que sus hermanos, fue educado como un espartano bajo el sistema inglés. Dormía en un catre, se levantaba a las 6 de la mañana, tomaba un baño de agua fría, aunque a veces lograba bañarse con agua tibia en el cuarto de su madre. El desayuno era generalmente avena y pan negro; cordero asado o la parilla con guisantes y papas al horno para el almuerzo, y pan, mantequilla y mermelada para el té. Nicolás y Gueorgui tenían una sala de estar, un comedor, una sala de juego y un dormitorio, todo amueblado sencillamente. El único rastro de ostentación era un icono rodeado de perlas y piedras preciosas. Debido a sus padres gozaban de un feliz matrimonio, fue criado en un ambiente de amor y de seguridad. El 27 de mayo de 1883, los padres del Gran Príncipe se coronaron como Emperadores de Rusia en la Catedral del Kremlin en Moscú. La pareja imperial se recibió el homenaje de la familia imperial, incluyendo a sus hijos, Nicolás y Gueorgui, ambos en uniforme. Fue una ocasión muy importante en la vida del joven Gran Príncipe. La familia vivió mayormente en la seguridad del palacio de Gatchina. Gueorgui fue considerado el más inteligente de los niños imperiales. Estudió en la academia del estado mayor ruso. Gueorgui y su hermano hablaban un excelente inglés. Amaba los deportes, especialmente tiro y pesca con mosca. También hablaba con fluidez francés y alemán, y un poco de danés. El Gran Príncipe mostró un gran talento para hacer carrera en la Marina rusa hasta de caer enfermo de tuberculosis en 1890. La pareja imperial decidió enviar a sus hijos Nicolás y Gueorgui a un viaje de nueve meses hasta Japón en 1890. Gueorgui ya padecía de tuberculosis para entonces, y su madre esperaba que el cálido sol y el aire del mar mejoraran la salud de su hijo. En Grecia se les unió su primo, el Príncipe Jorge de Grecia. Desde allí zarparon hacia Egipto. Ya en Bombay, India, Nicolás telegrafió a sus padres para informarles que Gueorgui debió permanecer en el barco porque tenía problemas con su pierna. Aunque en un principio no parecía nada grave, pronto tuvo fiebre y debió regresar a casa. La Emperatriz quedó horrorizada. El Gran Príncipe, de hecho, tenía una bronquitis aguda y regresó a Atenas, donde podría ser examinado por los médicos imperiales. Nicolás prosiguió con el viaje. En 1894 murió Alejandro III y Nicolás subió al trono de los Romanov. En ese momento, Nicolás no tenía hijos, por lo tanto, de acuerdo a las leyes de sucesión del imperio ruso, el Gran Príncipe Gueorgui se convirtió en el Tsarevich de Rusia. A causa de su mala salud, Gueorgui debió permanecer en Abbas-Tuman, en la Rusia caucásica, y no pudo asistir en San Petersburgo al funeral de su padre. Nicolás sintió mucho la ausencia de su hermano menor ahora que era Emperador de Rusia, puesto para el cuál no estaba ni preparado ni convencido. Las visitas de su madre a Abbas Tuman fueron muy agradables. En 1895, Guerogui y su madre visitaron Dinamarca. De repente, su salud se deterioró, volviendo los vómitos con sangre propios de la enfermedad. Se le prohibió fumar y estuvo confinado en la cama hasta que se recuperó lo suficiente como para regresar al Cáucaso. El Gran Príncipe Gueorgui Alexandrovich Romanov murió repentinamente, el 09 de agosto de 1899, a la edad de 28. Había salido sólo en su motocicleta y tras varias horas sin regresar, salieron en su búsqueda. Lo encontraron demasiado tarde. Una mujer campesina contó que el joven se encontraba tirado al lado del camino vomitando sangre y luchando por respirar. Ella lo recogió en sus brazos, donde murió. La noticia llegó por telegrama y Nicolás tuvo la difícil tarea de decírselo a su madre. Su muerte fue un terrible shock para la Emperatriz madre. Su familia quedó completamente devastada. Fue sepultado en la Catedral de la fortaleza de San Pedro y Pablo en San Petersburgo, no lejos de su difunto padre, Alejandro III Alexandrovich. Nicolás II siempre recordó de Gueorgui su maravilloso sentido del humor. En 1910, su hermano menor, el Gran Príncipe Mihail Alexandrovich nombró a su hijo Gueorgui en honor a su hermano muerto.