sábado, 11 de julio de 2009

CONDESA SOFIA CHOTEK. PRINCESA VON HOHENBERG. DUQUESA VON HOHENBERG.


Sofía Chotek. Nació el 01 de marzo 1868 en Stuttgart, Alemania, en una prominente familia de la aristocracia de Bohemia. Cuarta hija del Conde Bohuslaw Chotek y de la Condesa Guillermina Kinsky von und Tettau Wchinitz. Durante su juventud Sofía se convirtió en la dama de compañía de la Archiduquesa Isabel, esposa del Archiduque Federico, Duque de Teschen. No se sabe donde Sofía conoció al Archiduque Francisco Fernando, Heredero del trono del imperio Austro-húngaro, a pesar de que muchos afirman que fue en salón de baile en Praga, República Checa. Sofía y Francisco mantuvieron su relación en secreto durante años. Cuando Francisco comenzó a hacer visitas regulares a la casa del Archiduque Federico, se pensó que estaba enamorado de la hija mayor, María Cristina. Sin embargo cuando Isabel se enteró del verdadero motivo de sus visitas se desató un escándalo público y Sofía fue despedida de su trabajo. El Emperador Francisco José dejó bien en claro que el matrimonio no podía llevarse a cabo debido a que los miembros de la Dinastía de los Habsburgo sólo podían casarse con miembros de otras casas reales para mantener su derecho a la sucesión al trono. La familia Chotek era de baja estirpe, pero Francisco Fernando fue determinante en su postura, no se casaría con nadie más. Guillermo II de Alemania, Nicolás II de Rusia y el Papa León XIII advirtieron a Francisco José del peligro para la monarquía austro-húngara de continuar con el pleito. El Emperador, aún bajo la presión de sus familiares, en especial la Archiduquesa Isabel, accedió en 1899 a que Francisco Fernando se casara morganáticamente con Sofía. Sin embargo se estipuló que sus descendientes no podrían estar en la línea de sucesión al trono, Sofía no podría tener el mismo Status que su esposo, ni sus títulos. El Archiduque Francisco Fernando y Sofía se casaron el 01 de julio de 1900 en Reichstadt, Bohemia. Ni el Emperador, ni ningún Archiduque asistió a la boda, incluso sus propios hermanos. Los únicos miembros de la familia imperial presentes fueron su madrastra María Teresa de Borbón Dos Sicilias y sus dos hijas. Tras el matrimonio, Sofía recibió el título de Princesa de Hohenberg con el tratamiento de Alteza Serenísima. En 1909, Sofía recibió un título de mayor rango Duquesa de Hohenberg con el tratamiento de Alteza. Esto mejora su posición social, aunque permanece por debajo de todas las Archiduquesas. De los Monarcas europeos sólo Guillermo II de Alemania y Jorge V de Inglaterra trataron a Sofía con la dignidad propia de la esposa del Heredero al trono del Imperio Austro-húngaro. La pareja tuvo cuatro hijos: Sofía von Hohenberg, Duque Maximiliano von Hohenberg, Ernesto von Hohenberg y un hijo nacido muerto. Luego del nacimiento de su hijo muerto en 1908, los médicos le aconsejaron que no quedara nuevamente embarazada. En 1914, el General Oscar Potiorek, Gobernador de la provincia austriaca de Bosnia-Herzegovina, invitó al Archiduque Francisco Fernando y a Sofía a ver las maniobras de sus tropas. Francisco sabía que la visita sería peligrosa. Un gran número de habitantes de Bosnia y Herzegovina estaban descontentos con el imperio austriaco y eran partidarios de la unión con Serbia. A Sofía por lo general se le prohibía acompañar a su marido en los viajes oficiales al extranjero, pero en esta ocasión Francisco organizó el viaje como regalo de aniversario. A las 10:10, cuando la procesión se habría paso por las calles entre la muchedumbre, Nedjelko Cabrinovic arrojó una granada de mano en el coche del Archiduque. El conductor aceleró cuando vio el explosivo volando hacia el coche y la granada explotó bajo la rueda del siguiente coche. Dos de los ocupantes resultaron gravemente heridos. Alrededor de una docena de espectadores también fueron afectados por esquirlas de la bomba. Luego de asistir a la recepción oficial en el Ayuntamiento, Francisco Fernando insistió en ir hasta el hospital para ver a los heridos. Sus asesores le indicaron que el viaje podía ser peligroso y que Sofía debería quedarse en el Ayuntamiento. Sofía se negó a dejar a su esposo. Con el fin de evitar el centro de la ciudad, se decidió que el coche real tomara un desvío camino al hospital. El conductor confundió el camino y giró por error. Uno de los conspiradores, Gabriel Princip, estaba parado en la esquina en ese momento. El conductor advirtió que había errado el camino y pisó el freno. De este modo pasaron frente a Gabriel a muy baja velocidad. El conspirador dio un paso adelante, sacó su pistola a metro y medio de distancia y disparó varias veces. Francisco Fernando fue herido en el cuello y Sofía en el abdomen. Sofía alcanzó a susurrar a su marido “por Dios que te ha pasado” y luego se desplomó, por su parte Francisco respondió “Sofía querida! Sofía querida! No te mueras! Mantente con vida por nuestros hijos!” y también se desvaneció. Ambos murieron en menos de una hora. Una vez en Viena, Austria, se llevaron a cabo los respectivos funerales. Pero nuevamente Sofía sufrió la última demostración de discriminación por su estirpe. Por orden de los Habsburgo, el ataud de Sofía fue colocado 45 cm más bajo que el de su marido. Ambos fueron sepultados en la cripta del Castillo Artstetten. Actualmente el castillo alberga un museo en su memoria.