viernes, 31 de julio de 2009

PRINCESA AMELIA DE FRANCIA. REINA CONSORTE DE PORTUGAL.


Amelia d’Orleans. Nació el 28 de septiembre de 1865 en Twickenham, Reino Unido. Hija de Luís Felipe, Conde de París (nieto del Rey Luís Felipe I d’Orleans) y de Isabel d’Orleans-Montpensier. Amelia pasó parte de su infancia en Inglaterra, donde su familia estaba exiliada luego de la subida al trono de Napoleón III de Francia. Sólo luego de la caída del imperio en 1871, la familia Orleáns pudo regresar al país. La Princesa recibió una cuidadosa educación reservada para la realeza, a pesar de que su padre era sólo uno de los pretendientes a la corona francesa. Amalia frecuentemente viaja a Austria y España, donde vivían sus parientes reales. Amaba el teatro y la ópera, y era una ávida lectora. El matrimonio de la Princesa Amelia d’Orleans con el Príncipe Don Carlos, Duque de Braganza, se produjo luego de varios intentos fallidos de unir a la familia con las casas reales de Austria y España. La dote de la Princesa era relativamente pequeña y su estatura era alta, 1,82 metros. Se dice que l Canciller alemán Otto von Bismarck se opuso al matrimonio de Amalia con el Archiduque Francisco Fernando de Austria, cuyo asesinato en Sarajevo, fue una de las causas de la Primera Guerra Mundial. Amelia podría haber corrido la suerte de Sofía, Duquesa de Hohenberg, esposa de Francisco Fernando, asesinada junto a su marido. Irónicamente, llegó a sufrir una experiencia similar durante el regicidio de 1908. La boda se celebró el 22 de mayo de 1886, en Lisboa, Portugal. El Duque y la Duquesa de Braganza se trasladaron a su nueva residencia, el Palacio de Belém. De dicho matrimonio nacieron tres hijos: Don Luís Felipe Príncipe Heredero, el futuro Rey Manuel II de Portugal y Doña Ana María que vivió sólo unas horas por haber nacido prematuramente. En octubre de 1889, con la muerte de su suegro, Amelia, de veinticuatro años de edad, se convirtió en la Reina de Portugal. Durante el reinado de su marido, Carlos I, se produjeron varias crisis políticas, que hizo crecer el odio a la familia real portuguesa. En enero de 1891, en Porto, se produjo una rebelión republicana, pero fue sofocada. En 1892, Doña Amelia recibió la Rosa de Oro del Papa León XIII. Como Reina Amelia desempeñado un papel importante. Con su elegancia y culto a la naturaleza, influyó en la corte portuguesa. Preocupada por la erradicación de los males de la época, tales como la pobreza y la tuberculosis, fundó dispensarios, sanatorios, leches populares, cocinas económicas y viveros. Sin embargo, sus obras más conocidas son la base del Instituto para el Socorro de los náufragos (en 1892), el Real Museo de autobuses (1905), el Instituto Pasteur en Portugal y la Dirección Nacional de Asistencia a los tubérculos. La propaganda republicana, que fue ganando fuerza, la mostraba como una persona que hacía gastos innecesarios. Como madre, logró una excelente educación para sus dos hijos, que complementó con viajes culturales a través del Mediterráneo, mostrándoles la antigua civilización romana, griega y egipcia. El regicidio del 01 de febrero de 1908 le produjo un profundo dolor, del cual la Reina nunca pudo recuperarse. En dicho episodio murieron asesinados su esposo el Rey Carlos I de Portugal y su hijo mayor, Don Luís Felipe. Amelia trasladó su residencia al Palacio da Pena en Cintra. Su hijo menor se convirtió en el Rey Manuel II de Portugal. Durante ese período se produjo la degradación de las instituciones de la Monarquía, hasta llegar a la revolución que estalló en octubre de 1910. Tras la proclamación de la República de Portugal, el 05 de octubre de 1910, Doña Amelia se exilió junto al resto de la familia real portuguesa a Londres, Inglaterra. Luego del matrimonio de Manuel II con la Princesa Augusta de Hohenzollern-Sigmaringen, la Reina se fue a vivir al palacio de Bellevue, cerca de Versalles, Francia. En 1932, Don Manuel II murió inesperadamente en Twickenham, Londres el mismo suburbio donde nació su madre. Durante la Segunda Guerra Mundial, el gobierno de Salazar le ofreció asilo político en Portugal, pero Amelia permaneció en la Francia ocupada, con la inmunidad diplomática portuguesa. Luego de la guerra, el 08 de junio de 1945, regresó a Portugal en un emocionante viaje, visitando el Santuario de Fátima y todos los lugares de interés. El 25 de octubre de 1951, en Versalles, Francia, la Princesa Amelia d’Orleans, Reina de Portugal, murió a los ochenta y seis años. Había sufrido un mortal ataque de uremia. El cuerpo de la Reina fue sepultado junto a su esposo e hijos en el panteón real de los Braganza, cumpliendo su última voluntad. El funeral fue llevado a cabo con honores de Estado y seguido por la mayoría de los portugueses. Fue el único miembro de la familia real portuguesa exiliado que pudo regresar a Portugal y el último miembro en morir.