jueves, 16 de abril de 2009

PRINCESA LUISA DE SUECIA. REINA DE DINAMARCA.


Luisa Bernadotte. Nació el 31 de octubre de 1851 en Estocolmo, Suecia. Hija única del Rey Carlos XV de Suecia y de la Princesa Luisa de los Países Bajos. La Princesa tuvo una infancia feliz. Tras la muerte de su hermano en 1854, su padre la trató como un niño varón y la dejó que tomara sus propias decisiones, lo cuál le permitió recibir una educación y una autosuficiencia muy superior que la mayoría de las Princesas de su época. Si bien su padre estaba satisfecho con la crianza de Luisa, no así su madre, quien estaba preocupada por los modales de su hija, muy lejos de los establecidos para una joven de tan alta alcurnia. Hubo varios debates para lograr que Luisa se convirtiera en la Heredera al Trono de Suecia y Noruega, debido a que la Reina ya no podía tener más hijos y sólo ella era la única sobreviviente de los hijos de la pareja real. Si bien Suecia ya había tenido una Monarca mujer, la nueva Constitución de 1809 no había contemplado esa posibilidad, por tanto debían cambiarse las leyes. Además en trono de Noruega no contemplaba el ascenso de una mujer, lo cuál también debía cambiar. Todo este debate se terminó cuando el hermano del Rey tuvo un hijo varón y aseguró la línea sucesoria a través de los varones. La Princesa Luisa de Suecia se casó con el Príncipe Heredero Federico de Dinamarca el 28 de julio de 1869 en Estocolmo, Suecia. La boda se celebró con gran pompa y esplendor en un momento en que Suecia fue azotada por su última gran hambruna. De dicho matrimonio nacieron ocho hijos: Cristian, futuro Rey Cristian X de Dinamarca; Carlos, futuro Rey Haakon VII de Noruega; Luisa; Harald; Ingeborg; Thyra; Gustavo y Dagmar. En Dinamarca, Luisa fue una persona muy popular durante mucho tiempo como Princesa Heredera gracias a su alegre personalidad. Pero con el paso de los años, su personalidad cambió, se volvió más reservada y rígida, y tras la infidelidad de su marido se volcó más hacia la religión. Crió a sus hijos bajo un estricto plan educativo, muy distinto al que recibió ella misma. Su único placer era visitar a su antiguo país de origen, Suecia, donde visitaba a familiares y amigos. Para Luisa fue un duro golpe la independencia de Noruega de Suecia, con la ayuda de Dinamarca en 1095, ya que esto supuso el fin de sus viajes a Suecia. Se convirtió en Reina Consorte de Dinamarca un año más tarde, en 1906 cuando su esposo se convirtió en el Rey Federico VIII de Dinamarca. Su marido reinó pocos años ya que en 1912 falleció, quedando viuda. La Princesa Luisa de Suecia y Noruega, Reina de Dinamarca murió el 20 de marzo de 1926 en el Palacio de Amalienborg, Dinamarca.