sábado, 25 de abril de 2009

INFANTA CATALINA DE ARAGON Y CASTILLA. REINA DE INGLATERRA.


Catalina de Aragón y Castilla. Conocida también como Catalina de Trastámata. Nació el 16 de diciembre de 1485 en Alcalá de Henares, Madrid. Hija menor de los Reyes Católicos. Era la más parecida a su madre: pelirroja, de ojos claros, decidida e inteligente. Catalina tenía sin duda grandes capacidades intelectuales y morales. Recibió una esmerada educación apegada al catolicismo digna de una futura Reina, aprendiendo lenguas romances, francés, flamenco, inglés y latín, además de artes como la danza y la música. Siguiendo la política de los Reyes Católicos de aislar a Francia, el 14 de noviembre es desposada por el desconocido, joven y enfermizo Príncipe de Gales en la Catedral de San Pablo de Londres. Unos pocos meses después, el 02 de abril de 1502, el joven Príncipe moría por una epidemia, bautizada "como la fiebre del sudor", dejando a una Princesa viuda y virgen. Los intereses de ambas coronas, la pérdida de una cuantiosísima dote por parte de los españoles y la pérdida de un fiel y cada vez más poderoso aliado por parte de los ingleses, llevaron a negociar el matrimonio de la viuda con el siguiente en la línea de sucesión, el Príncipe Enrique, hermano del difunto y que tan solo tenía 11 años. Incluso se llegó a barajar la posibilidad de casarla con el propio Enrique VII que había quedado viudo años antes. La Princesa viuda testificó que debido a la juventud y carácter enfermizo del Príncipe el matrimonio no había sido consumado, hecho que fue certificado con una dispensa del Papa Julio II para que el matrimonio fuera posible. En 1509 murió el Rey Enrique VII de Inglaterra. Asumió entonces el reinado su hijo Enrique, como Enrique VIII de Inglaterra, mostrando su deseo de poseer cuanto antes a la Princesa española. Por esa razón, dos meses más tarde, el 11 de junio, en la capilla Grey Friars, Catalina es nuevamente desposada tras una larga y solitaria espera de 7 años, llena de incertidumbre. Tras este hecho es coronada como Reina, el 24 de junio de 1509. De dicho matrimonio nacieron dos hijos con vida, dos nacieron muertos y sufrió dos abortos. Catalina fue extremadamente popular entre sus súbditos. Gobernó la nación como Regente, mientras Enrique invadía Francia en 1513. Ella en persona cabalgó al frente de las tropas de reserva que derrotaron y dieron muerte al Rey de Escocia en 1513. Para entonces Catalina había dado a luz a una niña muerta y había visto morir al Heredero al trono. Fue un matrimonio feliz para ambos pero con infidelidades por parte de él, durante 18 años, hasta que el Rey comenzó a preocuparse seriamente ante la necesidad de un Heredero varón y el fin de la fertilidad de la Reina. El nacimiento de un varón se hacía esencial para Enrique VIII. La Dinastía de los Tudor era nueva, y su legitimidad estaba aún en entredicho. Ninguna Reina había gobernado nunca exitosamente en Inglaterra en su propio derecho. Los desastres de la Guerras de las Dos Rosas se encontraban aún vivos en la memoria colectiva. En 1520, el poderoso sobrino de Catalina, Carlos V, Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y Rey de España, visitó Inglaterra, y la Reina comenzó rápidamente con la política de ganar tanto su alianza como la de Francia. Inmediatamente después de la partida del Emperador, el 31 de mayo de 1520, la Reina acompañó al Rey a Francia, para una visita a Francisco I. Sin embargo, a los dos años se declaró la guerra contra Francia y nuevamente el Emperador fue recibido en Inglaterra, entre otros asuntos, para hacer planes sobre el matrimonio de la Princesa María, única hija sobreviviente de los Reyes. El Rey, enamorado de Ana Bolena, solicitó la nulidad eclesiástica a la Iglesia Católica, en 1527, con el pretexto de la ilegalidad del matrimonio celebrado entre cuñados y acusando a Catalina de mentir en cuanto a su virginidad. La actitud inicialmente favorable del papa Clemente VII se modificó ante la negativa de Catalina y las presiones del Emperador Carlos V, poco dispuesto a ver comprometida su estrategia. En plena efervescencia protestante, la cuestión se convirtió en una viva polémica sobre la primacía papal en la que participaron teólogos y hombres de letras. Por último, Enrique se casó con Ana Bolena el 25 de enero de 1533, ya embarazada de la futura Reina Isabel I. El arzobispo de Canterbury, Thomas Cranmer, anuló el matrimonio del Rey con Catalina, el 23 de mayo de 1533. Éste se separó de la obediencia a la Iglesia Católica de Roma en 1534 y se hizo reconocer como jefe supremo de la nueva Iglesia de Inglaterra. Catalina fue confinada sucesivamente en Ampthill, en Buckden y en el castillo de Kimbolton, donde murió el 07 de enero de 1536, a la edad de 50 años. Aunque nunca renunció al título real, fue enterrada en la Catedral de Peterborough con un funeral propio de Princesa Viuda en vez de Reina.

1 comentario:

Kevin dijo...

Visité en Peterborough la tumba de Catalina, bajo el pabellón de Castilla y de León, contigua a la de María Estuardo (también confinada cerca de dicha abadía).

Aún me impactan sus últimas palabras dirigidas a Enrique VIII que allí aparecen sobre un letrero en inglés: "Lo último que quisieran ver mis ojos antes de cerrar es volver a veros".

¡Fue una mujer excepcional!