lunes, 23 de marzo de 2009

MARIA TERESA I DE AUSTRIA.


María Teresa de Habsburgo. Nació el 13 de mayo de 1717 en Viena, Austria. Hija mayor del Emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico Carlos VI y de la Princesa Isabel de Brunswick-Wolfenbüttel. En 1713 Carlos publicó la Pragmática sanción que garantizaba que su territorio era indivisible y que las mujeres podían acceder a trono. Para ello debió llevar a cabo durante años cuidadosas negociaciones a fin de que los demás gobernantes de Europa, respetaran su decisión y no generan un conflicto. Inicialmente, varios Monarcas europeos firmaron el acuerdo, y entre los que no lo hicieron figuraba el Rey Federico II de Prusia. El 12 de febrero de 1736 en Viena, Austria, la Archiduquesa María Teresa contrajo matrimonio con Francisco, Duque de Lorena. A diferencia de muchos matrimonios de su época, ella se casó por amor. De dicho matrimonio nacieron 16 hijos, entre ellos sus sucesores, José y Leopoldo, y María Antonieta, Reina de Francia. Tras la muerte de Carlos VI, en 1740, su hija mayor, de 23 años de edad, María Teresa de Habsburgo, subió al trono del Sacro Imperio Romano-Germánico. La Guerra de Sucesión de Austria se inició cuando Federico II de Prusia invadió y ocupó Silesia. Mientras que Baviera y Francia también invadieron los territorios de Austria occidental. La alianza anglo-austriaca fue crucial, ya que Inglaterra envió tropas y subsidios financieros para apoyar a María. Con el Tratado de Aquisgrán (1748), Francia devolvió los Países Bajos austriacos a María Teresa. A cambio, Austria cedió Parma, Piacenza y Guastalla al Infante Felipe de España y perdió Baviera. Pero lo más importante fue obtenido, mantener la mayor parte de los territorios heredados, aunque debió ceder la corona a su esposo, Francisco I de Austria. Aunque técnicamente fue Emperatriz consorte, era la verdadera gobernante de Austria. Su padre no la había educado para el cargo, y debió aprender por si misma. Además recibió un ejército débil y las arcas del imperio agotadas por dos guerras anteriores a su asunción. Las primeras medidas como Emperatriz fue modernizar sus Reinos. Aumentó el tamaño del ejército en un 200% y los impuestos con el fin de garantizar un ingreso estable para el gobierno y, en particular, para los militares. Centralizó el gobierno y reformó la justicia. Estas medidas fortalecieron la economía y el estado en general. Inició reformas educativas y financieras, en el comercio y promovió el desarrollo de la agricultura. Luego de varios años de paz, se inició contra Prusia la guerra de los Siete Años (1756-1763). Como resultado del conflicto, no pudo recuperar Baviera, pero ganó territorios en Europa oriental. Tras la muerte de su esposo, en 1765, María Teresa se convirtió oficialmente en Emperatriz viuda. Desde entonces compartió la dirección del Imperio con su hijo y sucesor, el Emperador José II de Austria, lo cual generó conflictos entre ellos. Durante su reinado de facto, mantuvo la unidad de los territorios de los Habsburgo y fue considerada como uno de los Monarcas más capaces. María Teresa, al igual que los demás Habsburgo, fue una católica devota, pero intolerante con otras religiones. El Canciller Wenzel von Kaunitz cambió los aliados del Imperio, abandonando Inglaterra por Rusia y Francia. Tras enviudar, María Teresa se volvió más cercana a su pueblo. Creó la Academia Militar en 1752 y una academia de ciencias de la ingeniería en 1754. También exigió que la Universidad de Viena convirtiera a la facultad de medicina en la mejor del mundo. Fue una firme partidaria de la inoculación contra la viruela, utilizando a sus propios hijos como ejemplo. Alivió la situación de los siervos, prohibió la quema de brujas y las torturas. Cambió la pena de muerte por trabajos forzados. En 1772 fundó la Imperial y Real Academia de Ciencia y Literatura en Bruselas, Bélgica. Se estableció la enseñanza obligatoria en 1774, con el objeto de tener una clase educada de la cual extraer a los funcionarios públicos. La Emperatriz María Teresa I de Austria, murió en Viena el 29 de noviembre de 1780, a la edad de 63 años. Fue la única mujer en el Trono de Austria durante los 650 años de la Dinastía de los Habsburgo. Esta sepultada en la Cripta Imperial de Viena. La sucedió su hijo José II. Fue el último Monarca de la Dinastía Habsburgo, debido a que su hijo inició la Dinastía Habsburgo-Lorena.