martes, 26 de agosto de 2008

FERNANDO VII DE ESPAÑA.


Fernando de Borbón. Nació El 14 de octubre de 1784 en el Escorial, España. Hijo de Carlos IV de España y de la Princesa María Luisa de Parma. En 1807, aún siendo joven, Fernando conspiró en contra de sus padres. Debido a una delación, el motín fue descubierto y Fernando juzgado. El Príncipe denunció a todos sus colaboradores y pidió perdón a sus padres. Poco después, en marzo de 1808, ante la presencia de tropas francesas en España, Carlos IV fue obligado a abdicar en favor de su hijo Fernando. El depuesto Rey y su esposa se pusieron bajo la protección de Napoleón. Éste último invitó a Fernando a reunirse con él en Bayona. El Rey fue engañado y pasó los próximos años viviendo en el exilio. Durante ese período España fue gobernada por el hermano de Napoleón, José I Bonaparte. A comienzos de 1813 las tropas aliadas expulsaron definitivamente a José Bonaparte de Madrid y derrotaron a los franceses. Fernando VII recuperó el trono y todos los territorios, propiedades de la Corona y sus súbditos en 1814. El Rey promulgó un decreto que restablecía la Monarquía absolutista. El entusiasmo popular ante el retorno del Rey fue inmenso y el régimen constitucional no fue capaz de oponer resistencia. La tarea que aguardaba a Fernando era extremadamente compleja. Hubiera tenido que contar con unos ministros excepcionalmente capaces para poner orden en un país devastado por seis años de guerra, pero apenas contó con un par de estadistas de cierta talla. La inestabilidad del gobierno fue constante, y los fracasos a la hora de resolver adecuadamente los problemas determinaron los continuos cambios ministeriales. Fue un periodo de persecución de los liberales, desaparecieron la prensa libre, las diputaciones y ayuntamientos constitucionales y se cerraron las Universidades. Se devolvieron las propiedades confiscadas a la Iglesia. Tras varias sublevaciones, Fernando VII se vio obligado a jurar la Constitución de 1812. Sin embargo, aunque el Rey aparentaba acatar el régimen constitucional, conspiraba secretamente para restablecer el absolutismo y en 1823 se reestableció la Monarquía absoluta en España. Se produjo una durísima represión de los elementos liberales, se cerraron periódicos y universidades. Durante la ocupación Napoleónica, la mayor parte de los Reinos o territorios americanos, con la excepción de Cuba y Puerto Rico, declararon su independencia. Sólo las islas caribeñas, junto con Filipinas, las Marianas y las Carolinas, permanecían bajo el dominio de España. El 31 de marzo de 1830 Fernando promulgó la Pragmática Sanción, que establecía que si el Rey no tenía Heredero varón, heredaría la hija mayor. Esto excluía, en la práctica, al infante Don Carlos, hermano de Fernando, de la sucesión. De esta forma, su hija Isabel, futura Isabel II, fue declarada Heredera de la Corona. El Rey Fernando VII de España murió en 1833. Fue sucedido por su hija Isabel, pero bajo la Regencia de su madre, María Cristina. El infante Don Carlos, junto a otros realistas que consideraban que el legítimo Heredero era el hermano del Rey y no su hija primogénita, se sublevaron y empezó la primera guerra carlista. Con ello hizo su aparición el carlismo. Fernando VII contrajo matrimonio en cuatro ocasiones: en 1802 se casó con su prima la Princesa María Antonia de las Dos Sicilias, quién sufrió dos abortos, y no tuvieron descendencia; en 1816 se casó con su sobrina la Infanta Isabel de Portugal, quien murió por una cesárea mal practicada, que causó también la muerte a su única hija. En 1819 se casó con la Princesa María de Sajonia, con quien no tuvo hijos. Finalmente, en 1829, se casó con otra sobrina, la Princesa María Cristina de las Dos Sicilias, con quien tuvo dos hijas: Isabel y Luisa. Fernando era un hombre inteligente y astuto. Tenía no obstante poca curiosidad y escasa altura de pensamiento, destacando su cobardía y desinterés por los asuntos de Estado. Sumamente introvertido, hablaba y reía poco. Sus aficiones eran de lo más mundano y prefería rodearse de gente ordinaria y vulgar. Su mayor pasión eran los toros. Pese a todo, era un hombre cultivado, amante de la música y del teatro, aficionado a la lectura y hábil guitarrista. Físicamente era robusto, pero poco agraciado y de salud débil. Desde su juventud tuvo tendencia a la obesidad. Fumaba decenas de cigarros al día y comía una cantidad excesiva de carne, lo cual lo llevó a padecer de gota. Padecía macrosomía genital, y sus médicos debieron de fabricarle una almohadilla circular con un agujero central para que pudiera tener sexo con la Reina sin hacerle daño. El Rey aprobó la creación del Museo del Prado, el Museo de Ciencias Naturales y el Jardín botánico. Ordenó la restauración del Observatorio Astronómicoy se reestructuró el Conservatorio de Artes. Pocos Monarcas disfrutaron de tanta confianza y popularidad iniciales por parte del pueblo español. Sin embargo, pronto se reveló como un Soberano Absolutista, y uno de los que menos satisfizo los deseos de sus súbditos, que lo consideraban sin escrúpulos, vengativo y traicionero. Si bien no se le puede achacar personalmente muchos de los males de su reinado, ha sido el Monarca español peor tratado por los historiadores nacionales.