miércoles, 30 de abril de 2008

CAROLINA, PRINCESA DE MONACO Y DE HANNOVER. HEREDERA AL TRONO DE MONACO.


Carolina Grimaldi. Nació el 23 de enero de 1957 en Montecarlo, Mónaco. Hija del Príncipe Rainero III de Mónaco y de Grace Kelly. A los seis meses de edad sufre un intento de secuestro. Desde muy pequeña manifiesta un carácter muy travieso y se parece mucho físicamente a su abuela Carlota. Es educada de una manera muy sencilla junto a su hermano Alberto, a la que posteriormente se les sumó Estefanía. Estudió primero en el palacio y posteriormente en el colegio monegasco de mujeres de San Mauro, y en verano acudía a campamentos en Estados Unidos junto a sus primos maternos. Estudió Filosofía y ciencias políticas en París, Francia. En la universidad conoció a Phillipe Junot. La pareja se casó el 29 de junio de 1978, a pesar de la poca aceptación de los Príncipes. En 1980, se divorciaron, sin embargo el Vaticano no otorgó en un principio la anulación matrimonial, por lo que provocó un conflicto entre el Principado y la Santa Sede. Cuando la joven Princesa apenas lograba superar su separación, un terrible accidente de automóvil acabó con la vida de su madre el 13 de septiembre de 1982. Por un Decreto Soberano, el Príncipe Rainero repartió entre sus hijos mayores responsabilidades que anteriormente recaían sobre su madre. Carolina pasó a ocupar la presidencia del Festival Internacional de las Artes y de la Fundación Princesa Grace. De hecho, se ha convertido en la Primera Dama aunque sin título oficial. El 29 de diciembre de 1983 en Montecarlo, Mónaco, Carolina se casó con el multimillonario italiano Stefano Casiraghi. De dicho matrimonio nacieron tres hijos: Andrea, Carlota y Pierre. El 03 de octubre de 1990 otra vez ocurre una desgracia, su marido muere en un accidente durante una competencia náutica. La Princesa se retiró de la vida social y vivió en la Provenza con sus hijos. Poco a poco el dolor se fue mitigando y volvió a resurgir como Princesa de Mónaco, papel que nadie olvidó que le correspondía a ella. El 01 de junio de 1992, luego de más de diez años de lucha en los tribunales, Carolina logra la nulidad eclesiástica de su matrimonio con Philippe Junot. En abril de 1993 el Papa Juan Pablo II firmó un decreto en el que se reconocía como legítimos a los tres hijos de la Princesa Carolina de Mónaco y de Stefano Casiraghi. A partir de entonces, sus hijos no podían ser excluidos de una posible sucesión al trono del Principado de Mónaco. En 1996 Carolina comienza a visitar frecuentemente a su amigo de toda la vida, el Príncipe Heredero Ernesto de Hannover. Sin embargo éste estaba casado. Él se divorció y el 23 de enero de 1999 en Montecarlo, Mónaco, Carolina se casó con Ernesto. De dicho matrimonio nació una hija: la Princesa Alejandra. Tras unos años de estabilidad, en 2005 vuelve la tragedia a la vida de Carolina de Mónaco. Su padre, el Príncipe Rainero III, fallece por complicaciones en su estado de salud desde siempre precario, y su esposo sufrió una pancreatitis aguda que casi le cuesta la vida. Actualmente, la Princesa se dedica a su papel de Primera Dama del Principado.