miércoles, 16 de enero de 2008

LUIS FELIPE I. EL UNICO REY ORLEANS DE FRANCIA.




Luís Felipe d’Orleans. Fue la última persona en gobernar con el título de Rey en Francia y el único de la Dinastía d’Orleans en hacerlo. Nació el 06 de octubre de 1773 en París, Francia. Era hijo de Luís Felipe, Duque d’Orleans, también conocido como Felipe Igualdad, y de la Princesa Luisa de Borbón. Durante la revolución francesa, Luís simpatizaba con las exigencias del pueblo, apoyando la reforma de la sociedad francesa en su conjunto. El joven creció en un período de cambios en toda Europa, con los cuales se implicó completamente (un rasgo que permanecería vigente cuando se convirtió en Rey). A la edad de 19 años, Luís Felipe dejó Francia y pasaron cerca de 21 años antes de que otra vez pusiera un pie en suelo francés. Su exilio lo llevó a vivir sucesivamente en Austria, Suiza, Baviera y Hungría. Viajó a muchos países tales como Escandinavia y Estados Unidos. En el año 1800 se radicó en Inglaterra donde pasó sus siguientes 15 años. Después de la abdicación de Napoleón, y la restauración de la Monarquía bajo el Rey Luís XVIII de Borbón, Luís Felipe regresó a Francia. Tras la muerte del Rey, lo sucedió su hermano bajo el nombre de Carlos X de Borbón. En 1830, la revolución de julio derrocó a Carlos X de Francia, abdicando a favor de su nieto de 10 años, el Conde de Chambord, que los monárquicos consideraron como el legítimo Rey Borbón, llamándolo Enrique V de Francia. Sin embargo la Cámara ignoró dicha sucesión y proclamaron a Luís Felipe d'Orleans como el nuevo Rey francés. Luís Felipe I fue un Rey constitucional y rechazó la teoría legitimista del derecho divino de los Reyes. En julio de 1835 el Rey sobrevivió a una tentativa de asesinato por parte de Giuseppe Fieschi. Luís Felipe gobernó de una manera sencilla, evitando la pompa y los excesivos gastos de sus precursores. A pesar de su simplicidad, el apoyo vino de las clases medias ricas. Al principio, fue muy amado por su pueblo, pero su popularidad decayó cuando su gobierno se volvió cada vez como más conservador y monárquico. Bajo su dirección, las condiciones de las clases obreras se deterioraron y la brecha entre los ingresos se ahondó. Se produjo una crisis económica en 1847 y al año siguiente durante la revolución que se desató, el Rey Luís Felipe I abdicó a favor de su nieto de 9 años, Felipe (Su hijo y heredero, el Príncipe Fernando, había muerto en un accidente en 1842). Temeroso de lo ocurrido a Luís XVI, rápidamente se disfrazó y huyó de París hacia Inglaterra. Primeramente la Asamblea Nacional planeó aceptar a Felipe como el nuevo Rey, pero la opinión pública rechazó tal idea. El 26 de febrero, la Segunda República fue proclamada. Luís Felipe d’Orleans y su familia vivieron en Inglaterra hasta su muerte en Clarmont, Surrey, el 26 de agosto de 1850. Está sepultado junto con su esposa, en la Capilla Real, necrópolis de la familia que él mandó construir en 1816, en Dreux. En 1809 Luís Felipe se había casado con la Princesa María de Borbón Dos Sicilias, de dicho matrimonio nacieron 10 hijos. Actualmente el Heredero al trono del Reino de Francia para los orleanistas en Enrique d'Orleans, Conde de París.