miércoles, 30 de enero de 2008

ESTANISLAO II. EL ULTIMO REY DE POLONIA.


Estanislao Poniatowski. Nació el 17/01-12/02 de 1732 en Wolczyn, Polonia. Era hijo del Conde Estanislao Poniatowski y de la Princesa Constanza Czartoryska. A la edad de 20 años, en 1752, como diputado del Consejo de Estado, Poniatowski ya llamaba la atención con su oratoria. Gracias a sus poderosos tíos, en 1755 viajó a San Petersburgo, Rusia, donde se ganó la confianza de la Corte rusa. Durante su estancia, conoció a la por entonces Gran Princesa Catalina, futura Catalina II de Rusia. Catalina, de 26 años, se sintió atraída por este hermoso y brillante joven. Luego de un golpe de estado por parte de la familia Czartoryski, apoyada por tropas rusas, el 7 de septiembre de 1764, Poniatowski fue elegido Rey de Polonia. La coronación ocurrió en Varsovia el 25 de noviembre de 1764. Este Reino era prácticamente controlado por sus vecinos, Rusia y Prusia. Sin embargo, en esta difícil situación Estanislao se esforzó por hacer su deber e implementó algunos cambios en materia económica. En 1783 se casó morganáticamente con su amante, Isabel Szydłowska. La pareja tenía un hijo nacido antes del matrimonio, el Conde Estanislao Konopnicy-Grabowski. Sus descendientes continuarían como Condes Konopnicy-Grabowski. Durante su reinado trató de reforzar su poder y de implementar reformas esenciales en materia de política, cultura y educación. Apoyó el establecimiento de fábricas y el desarrollo de la minería. Remodeló el Castillo Real de Varsovia, y erigió el elegante complejo de parques de Varsovia. Creó una colección numismática, una galería de cuadros y un cuarto de grabados. En 1792, se produjo la guerra rusa-polaca. Luego de una serie de batallas, el ejército polaco fue derrotado. Finalizada la guerra, Rusia, Prusia y Austria se repartieron el territorio polaco en 1793. El Rey Estanislao II fue acusado de querer implementar el absolutismo y de suprimir la familiaridad de la nobleza polaca, de desear la perdición de la Iglesia Católica, de debilidad y servilismo, hasta de traición. El Rey abdicó el 25 de noviembre de 1795 y se exilió en San Petersburgo, Rusia. Allí, como un preso virtual, subsistió con una pensión otorgada por Catalina II de Rusia y murió con grandes deudas. En 1938 sus restos fueron transferidos a una iglesia en Wołczyn, Polonia, su lugar de nacimiento, y en 1995, a la catedral de San Juan, en Varsovia, Polonia. Como la Monarquía de Polonia consistía en elegir al Rey a través de un Consejo de Estado, el poder no se trasfería en forma hereditaria, por lo tanto no hay en la actualidad un heredero al trono del Reino de Polonia.